Abrir los ojos. Sentir que el mundo se ha detenido. No pasan las horas, ni los minutos. A veces te cuesta hasta contar los segundos. Frío. Un escalofrío que empieza en la punta de tus pies y te recorre la columna vertebral. Los pelos de punta, pero no de emoción. Miedo. De nuevo esa tristeza que rompe mi cabeza. ¿Qué hay que hacer cuándo la persona que te hace llorar es la única que puede consolarte?Quizá seas tú, o quizás yo.
El mundo se vuelve a mover. Sale el sol ¿de nuevo? No importa. Vuelve a brillar. El suelo de casa está menos frío que ayer. Ahora es mi canción favorita la que me pone los pelos de punta. Seguridad. Sonrisas. Me gusta la sensación de que sólo yo controlo mi vida, que controlo mi felicidad.
Ya no te necesito.

2 comentarios:
;)
Me gusta. Lo entiendo. :)
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